jueves, 24 de noviembre de 2016

Nos estamos muriendo

Quisiera que fuéramos eternos, pero nos morimos todos los días, a cada segundo, a cada respiro que damos nos vamos muriendo.

Si es así ¿porqué no podemos morir cuando seamos viejos? ¿porqué no todos simplemente mueren de viejos y ya está?

¿Porqué alguien inteligente y con capacidades más allá de las que puede hacer debe morir?

La muerte es injusta

Que bueno sería poder saber del otro incluso cuando ya murió, tener la certeza de saber qué fue de su alma, y que no solo se acabe.

Que divertido son los juegos donde no mueres nunca, donde revives una y otra vez, donde nada se acaba, ni aunque lo desinstales.

¿Qué pasaría si me muero hoy? y ¿Qué sería del ahora si me hubiera muerto hace 7 años atrás?

¿Porqué se me prestó esta vida?

Si dejas de comer bajarás de peso, si bajas de peso estarás delgado, si estás delgado estás enfermo.

¿Porqué hay cosas inevitables como esto?

Y todos los problemas y todos los agobios no son más que nada, nada importa porque te estás muriendo y eso no se va a cambiar con todo lo que hagas en medio.

Supongo que la idea es esa, hacer muchas cosas para vivir ese camino un poco más alegre.

¿Porqué hay que sufrir tanto, despedirse, desaparecer?  ¿Tan poco somos?

Y si no crees en un Dios que venga y te salve, que venga y te perdone, que venga y te diga que todo lo que pasa es por que lo ha decidido para ti ¿a qué recurres?





I'm going to turn up the volume
Till I can't even think














domingo, 10 de enero de 2016

Un salto en los relatos

Me pongo los auriculares y la música fuerte, escucho bien los sonidos en cada cambio de la canción que oigo. Escucho incluso algunas partes que desconocía.

Los pongo algo y pienso que me quedan tres semanas para iniciar un cambio a lo cotidiano.
Se vienen las incertidumbres como cascada encima mío y preguntarme y responderme que no extrañaré algunas cosas.

Subo un poco más el volumen y es que mi hermana habla demasiado fuerte y no la quiero escuchar. Conversa en la sala con mi padre, conversan muchas cosas que no quiero escuchar, sobre mi otra hermana, sobre su esposo, sobre la posibilidad de que este tenga un nuevo trabajo ya que lo han despedido y sobre que su esposa en vez de apoyarlo en que tome el posible trabajo le dice que no sirve para ello.

Es tan absurdo. Tiene dos hijos, si tuviera dos hijos hasta limpiaba el piso... Se come con dinero, se paga con dinero.

Escucho levemente la conversación pues tampoco quiero subir la música más allá de volumen 34, y es que la escucho a ella, sí que habla fuerte.

Cierro un poco los ojos y me voy con la música y pauso la escritura y me vienen a la mente los años de estudio, viviendo en una casa ajena, arrendando una habitación, viviendo allí durante 5 años con personas diferentes.

Se me pasan varios momentos en esa habitación que era lugar de estudio, cocina, dormitorio, sala, comedor, lugar de risas, llantos y visitas. Era un lugar prestado pero mío alguna vez me puse los auriculares así cuando había algún momento que quería olvidarme del mundo.

Quizás sea egoísta pero lo que me pasa ahora no lo extrañaba y dudo extrañarlo, tener que escuchar conversaciones aunque tenga la puerta cerrada, escucharlas tan fuerte que no pueda dormir pues soy algo delicada para dormir con ciertos ruidos y tener que escucharla cuando me cambia el tema musical.

Pienso que viajare en tan solo tres semanas, cambiaré los helados, el calor y las termitas. El agua, el aire, lo seco de todo, el horario, el sol quemante, acariciar a mi perro, las conversaciones que no quiero saber, las cosas de la la familia que me duele enterarme y que no quiero escuchar, se pausará todo, hasta mi música. Escribir a estas horas en mi cama.

Habrá solución a mi incertidumbre y más de esta, habrá lo que veo ahora al cerrar mis ojos y cosas que no logro ver.

Estoy tan nerviosa y escucho música muy fuerte pues no quiero escuchar más que a mi ahora.
Estoy tan ansiosa que se me movió el horario de sueño que me tenía contenta de haber logrado.
Estoy tan feliz que no puedo sacarlo.

Volveré a estar lejos como en esos años de estudio, pero no estaré sola ahora y no tendré tantos miedos.

Ansío verte.

Ya es tarde, ya siento el sueño caer por mis párpados pero no podré dormir aún pues mi hermana y mi padre son volantín sin carrete, hablan por horas y creo que pueden seguir fácilmente otra hora más mientras escucho música en un idioma que no entiendo del todo, el inglés. Podría dormirme escuchando esta música con mis auriculares pero hace tiempo perdí la práctica para que no duela.

Llore un poquito mientras escribía, llorar hace bien... me siento bien y luego que termine de escribir me quedaré mirando el techo escuchando música y dejando de pensar, para concentrarme en lo que oigo.



martes, 5 de enero de 2016

Relato número tres

Conversaciones

Las semanas anteriores a navidad y año nuevo se dio que he tenido que atenderlo al llegar del trabajo. Limpiar la casa, servirle comida, hablarle. El día de año nuevo y los siguientes se dio que conversamos otro poco, ¿con quién conversaba? con mi papá.

Ese día 31 de Diciembre conversamos de varios temas entre el almuerzo y la sobremesa pues estuvimos los dos solos para ello, hablamos de: Problemas familiares con mis hermanas, cosas sobre el viaje a España, cosas sobre el pasado. Fue extraño, también me dijo algunas cosas buenas sobre mi persona que se opacaron al completar la frase con algo negativo argumentando que yo "lo sorprendía".

- Me alegro ver que tienes tus ideas claras, que bueno hija, es que claro Ud es así no más...
- ¿A qué se refiere?
- Así pues peleadora, enojona, llevada a sus ideas, arrebatada. Me gusta que sea fuerte, espero que te soporten jajajajaja
- ah...

Y es en este punto que pienso dos cosas: responder o no responder.

Si respondo me llevaré un mal rato.
Si no respondo evitaré problemas. Además ese día ya estaba bastante malo.

Al no responder puteo mucho mentalmente sabiendo que si le doy un contra se pondrá más antipático y le daré razón de "ser llevada a mis ideas"(teniendo en cuenta lo negativo de tener ideas propias)

Pues claro una mujer sumisa y callada es una mujer correcta, una mujer que dice lo que piensa es llevada a sus ideas, es explosiva y es arrebatada. Sin embargo callar es algo que se me da algunas veces dependiendo si me conviene, otras veces sólo le respondo, por eso igual me tacha de esas maneras.

Omitiendo todo y cambiando un poco el tema seguimos conversando.

- Esta semana me ha demostrado que puede hacer bien sus cosas
- ¿cómo que cosas se refiere?
- Yo llegaba y me tenía el tecito y estaba limpio, las cosas. Como su mamá no está (mi mamá había estado en casa de mi hermana ayudándola con el bebe de 1 mes y mi sobrina de 2 años) pues veo que se puede encargar bien de todo. Si mi hija no es lo que yo recordaba.
- Sí, bueno,  hay que hacerlo prefiero ayudar a mi mamá que llega cansada de estar donde mi hermana todo el día. ella necesita una mano.
- Ay si pue hija, así me gusta bien contestadora - lo dice en tono de burla y se ríe.

Y yo mentalmente me digo ¿qué?

Luego hablamos sobre una de mis hermanas y se cambia el tema a lo del viaje a España, sobre papeles, sobre mi novio, sobre cosas que saber. Una de esas cosas:

- Recuerda que allá estarás sola y necesitarás tu espacio para llorar y hacer cosas de mujeres
- ¿Para llorar?
- Si hija, un lugarcito un rinconcito donde llorar y quejarte de las cosas que haces mal y desahogarte.
- emmmm ya?
- Ute sabe , ya es mujer ya, tener un espacio donde irse a llorar. Y luego estar ahí bien firme.
- ....

Escribir esto me da esa sensación de asco raro que sentí cuando me hablaba y es que entre putearlo mentalmente y escuchar que me decía rescatando algo bueno de ello me sentía como una lámpara de aceite y agua. Dentro de las cosas buenas que puedo rescatar de lo que me decía más rescato/recuerdo los momentos de incomodidad en esas palabras que él no ve nada de malo.

Yo no me pregunto porqué no lo ve, no vale la pena.
Tampoco le discuto demasiado sólo cuando veo que es posible.
Tampoco vale mi pena (y problemas para mamá) el disgusto por ello.
Intento no creer lo que me dice de que soy de tal manera, creerle las cosas negativas no valen la pena.
Pero a veces un poquito de eso que te repiten cada tanto se queda ahí.
Intento no dudar de lo que sé de mi.
No vale la pena.