miércoles, 25 de noviembre de 2015

Este segundo viaje inició desde la idea principal, desde la primera conversación.

Este segundo viaje me ha dado mucho que pensar. He recordado cosas, he descubierto nuevas y me he preguntado, respondido y vuelto a preguntar cosas. Pero todo en mi cabeza no cabe, le hablo a mi pareja, me da sus opiniones y encuentro una respuesta entonces nuevas preguntas nacen. Y es como un círculo raro de renovación de dudas, de pensar, de responder, de recordar cosas.

Recuerdo que yo quería el vestido blanco con fotos de profesional e invitados, todo muy revista.

Recuerdo que pensaba estaría sola, estancada y cuidando sobrinos.

Recuerdo que no apoyaba el aborto.

Recuerdo que no me gustaban mis rulos.

Recuerdo que muchas cosas pensaba, quería o creía y cambié. Me di cuenta que el mundo era más grande que mis sueños e ilusiones en un puño, que había un afuera, que quería salir. Abrí mi mente, se fue la boda de blanco con fotos de fotógrafo pues ya no la quiero, se fue el estar sola y estancada (wiii), se fue el pensamiento cuadrado frente a ciertas cosas, se fue mi cabello corto y aplastado por alisadora.

Este segundo viaje me significa ese paso que uno da una vez en la vida para elegir cosas importantes de toda la vida, ese paso en donde te largas a correr en una carrera sin meta y sólo con camino. En donde te darás tropiezos duros pero siempre avanzando.


Y ahora queda pensar algo más… un ¿y sí?