sábado, 6 de diciembre de 2014

Hay cosas que no sé

Hace un buen tiempo no publicaba algo en mi blog, los poemas se me quedan en las hojas y las historias en el cerebro.
Pero un texto de desahogo puede que quede interesante aquí... está avisado si va a leer... a saber

Hay cosas que no sé

Y como todos hay cosas que no sabemos hay cosas que tú, que lees, no sabes.

Pero a veces me afecta no saber, siento que debiera saber.
Entonces retrocedo a mis clases de historia del arte donde forcé a mi cerebro a retener una información que luego escupía en una prueba, información de la cual solo me quedaban pinceladas como cuadro… de no sé qué periodo o estilo.

Leo cosas que quisiera retener, pero retener es diferente a absorber.

Me duele, sí, me duele no saber algunas cosas y quizá nadie más el día de hoy se detenga a pensar ¿qué cosas no sé? Porque no es algo que uno haga, al igual que pensar ¿qué cosas sé?
De autores, soy bastante nula pero una parte de mí se alegra de saber el nombre de Joan Costa. Aunque otra parte al mismo tiempo se deprime al pensar que no sé suficiente del dichoso autor y aunque exprima mi cerebro leyendo su biografía o sus aportes o “todo lo demás” mi cerebro solo sabrá que “Diseñar para los ojos”  es un libro del autor y que me gusta.

No recuerdo cosas de química o física, en algún momento en mi enseñanza todo eso se fue a una parte de mi cerebro que de allí no salió y se llevó a las matemáticas dejándome contar con los dedos que, sin importar las clases extras que he tomado de matemáticas incluso ahora siendo adulta no logro retener, recordar y usar.

De geografía poco sé aunque para la mayoría sea “normal” no saber y aunque lea un mapamundi para estudiar lo básico creo que me quedaré con aprender la canción de los países (?)

De biología… de biología sé más, me gustaba  más y que logré retener información. Lástima que no recuerdo los putos nombres de algunas partes u organismos.

Escucho ahora una canción en inglés que me encanta y entiendo menos de la mitad de lo que quiero y el reproductor  de música sigue a un tema aleatorio que me gusta del cual no recuerdo el autor o el nombre de dichoso tema musical.

Quizá exagero para el lector pero no saber cosas me duele, es como si vivieran en mi mente pero su desuso simplemente las durmió.

Lo peor de no saber es cuando te utilizan, lee esto o mira aquello. Como tú no sabes (por no decirte ignorante en tu cara) es mejor que lo leas y veas si entiendes, si es así pues entonces cualquier persona (ignorante como tú) lo puede entender...

Ahora me alegro que en medio del escrito mi mente busca información que sea de almohada. Pues sé algo que no todos saben, sé leer música, podría escribir una partitura si me viniera la gana, entiendo todo aquello de la teoría  musical… pero incluso entender aquello me decae cuando recuerdo que por leve instante dudé y me equivoqué.

Hay cosas que no sé, y que cuando no las sé no me importa nada no saber ya luego me informaré, ya luego me explicarán, ya luego sabré… sin embargo hay días que, hay cosas que no sé y realmente me duele no saber… a veces creo que soy la única persona que le duele no saber. Pero recuerdo algo acerca de la unicidad que leí una vez y luego sé que no soy única.

Pero duele. En una parte… u,u

miércoles, 13 de agosto de 2014

Vómitos artísticos

Dando inicio a Agosto en mi blog, un tanto caluroso a pesar de que aún es invierno con un poema compartido a doble autoría por parte de su servidora y un servidor Wilson Esbond quien se gana mi estima y la de mi musa n_n. Espero les guste

Vómitos artísticos

Y sueño un montón de líneas
y las líneas se vuelven difusas
se mezclan, se ensucian
es vómito, es sangre,
es el final de un momento.

Es tinta cayendo de mi negra boca
que dibuja al caer una hermosa silueta,
la de mi cuerpo, que está lleno de tinta
ya no hay sangre solo negra tinta.

Para sacar los sueños de alguna manera
para decirme de alguna forma
Déjame crear, para ver como es.

De vómitos salen mis sueños,
y de mis sueños salen líneas,
y las líneas se vuelven difusas,
se mezclan, se adhieren,
se mueven, se forman.

La forma es sangre,
Es vómito de sangre.

La sangre es negra, es tinta,
y en un momento, se cae de mis labios.
Cae de mi boca manchado de negro.

La sangre negra, como la tinta, cae sobre el lienzo
y sobre el lienzo lanza una hermosa silueta.

Una silueta humana, una silueta de conejo,
 una silueta mía, negra y hermosa.

La sangre desaparece,
sólo tinta, surgido de mis vómitos, de mis sueños,
para decir a mí, para decir de una manera,
que el origen de algo hermosos puede llegar a ser feo,
para resurgir de su sangre y salir hermosos.

Para surgir de tinta, insomnio y versos.



viernes, 18 de julio de 2014

Un beso de bolsillo

No puedo dejar este mes tan vacío de lo que yo llamo poemas. Espero disfruten de este :)


Un beso de bolsillo

Dame un beso
nunca te lo dije,
dame un beso
me moría por pedirte. 

Es algo que debo ahora decirte
Un beso tan solo quiero pedirte

Dame un beso
que sea algo ficticio,
no me quites las ganas de pedirte algo
que no puede ser otra vez pedido.

Un día no podré pedirte un beso
por eso  dame ese regalo ahora.

Otro día se esfumará el pedido
y por eso, dame un beso con forma.

En otro momento nos volveremos extraños
y por eso, dame un beso para guardar

En otro lugar seremos recuerdos
y por eso recuérdame
pidiéndote un beso.

Que sea de bolsillo,
para mi camisa o mi cartera.
Que sea con cariño,
deseo y compromiso.

Tan solo dame un beso,
uno solo lejano a mis labios,
así cuando tus besos sean de otra
sabré que tengo uno tuyo guardado.

jueves, 3 de julio de 2014

Es algo que vive en el interior

Un poema con dedicación al momento que te trajo al presente, ya que lo quiera evitar aquí te quedaste en una parte de mi interior...  y seguirás aquí menos intenso, menos presente... 


Es algo que vive en el interior


A veces no hay tiempo que pase
solo tiempo que se detiene,
se queda ahí adentro
durante muchos inviernos,
veranos, primaveras y otoños

A veces hay tiempo
que nunca va a transcurrir,
que en contra de todo lo que digan
se queda detenido, se controla, se pausa

Pocos viven ese tiempo
y de pocos es grato vivirlo,
es un tiempo interno que se añeja, 
que cambia de valor, que se transforma,
se vuelve grande o pequeño
pero es algo que se queda dentro.
Puede salir y molestarte,
puede salir y ser ignorado,
pero siempre vuelve adentro
porque allí decidió sería su hogar.

Es un tiempo, es un algo, es un alguien,
un recuerdo, varios momentos, o solo uno
son años, son letras, 
son llamadas, promesas y conversaciones.

Un sentimiento que se ha quedado clavado en el interior,
es un vacío, un ahogamiento, un enredo,
un estado de apego a un estado de satisfacción pasada,
pero no física, no real, una intrínseca, una interna.

Es ese conocimiento invisible
que no lograrás con nadie,
una puerta interior abierta
que solo abriste una vez
 y que sin notar cerraste 
cuando ese tiempo se detuvo,
se pausó con la memoria.

A veces no hay tiempo que pase
y tras poder controlar detenerlo de aquella manera,
en cosas,
en pensamientos,
en sensaciones,
logramos manejarlo,
logramos que nos maneje.

Y otros vendrán y nos darán su tiempo
y se construirán nuevos momentos,
pero ese interno se quedará allí,
aunque el “real” transcurra
y sus hojas de otoño caigan,
y sus lluvias de invierno lleguen,
y sus flores de primavera resurjan,
y sus rayos de verano te quemen.

No importa, no importará,
un día… al cerrar los ojos del alma
verás que en interior sigue allí,
ese tiempo detenido
de manera intacta
pero con otro significado
con otra intención,
ya no habrá dolor,
no habrá enamoramiento,
no habrá cariño,
solo habrá, 
un tiempo 
que se quedó detenido.

miércoles, 25 de junio de 2014

Permiso ¿puedo conocerte?

Y la musa poemistica ataca, y nace un poema para alguien en una noche no tan fría como otras y me interrumpo de hacer mis deberes... pero bueno que cuando  la inspiración llega es de mala educación cerrarle la puerta en la cara.


Permiso ¿puedo conocerte?

Disculpa que te moleste,
pues puede que sea molesta,
disculpa que te interrumpa
pues puedes estar ocupado.

Perdona que te hable a veces
y que no te pregunte si quieres hablarme
es que tu incertidumbre me llama
y no saber quién eres me atrae.

Es que quiero poder mirarte
y no verte por los costados
es que me he quedado flechada
y no sé lo que hago.

Disculpa por esperar
que respondas si te he hablado,
es que no quiero que mis palabras vuelen
sin camino hacia un lugar olvidado.

Con tu permiso deja tutearte,
con tu permiso tomo un asiento
con tu permiso me quedo a conocerte
o intentar verte.

No te he saludado como es debido
o como creo que debiera ser debido,
pero me quedo pensando en que decir
para poder hablarte
y me quedo pensando que pensar
para poder interesarte.

No sé cómo comenzar a saludarte,
y no es más que con una disculpa,
disculpa te he incomodado
entrando a tu casa sin ser invitada
disculpa si te he sorprendido
pisando el suelo que habías barrido.

Pero así entra la gente a la vida
nadie los invita, nadie los espera
nadie sabe si se quedan, se van,
cuanto duran o cuando estarán,
pero yo puedo saber algo
y sé que no me esperas
pero espero que mi llegada
no cause algún problema.

Déjame entrar permiso,
a un espacio de tu vida
déjame sentarme, dame un respiro
que ya me siento intranquila.

Disculpa creo que soy algo imprudente,
disculpa si soy algo insolente,
solo quiero conocerte
solo deseo poder verte
pero no te asustes,
que conocer a alguien no es temerle
solo dime si lo quieres
si no me levanto,
me despido,
y hasta la siguiente.

miércoles, 18 de junio de 2014

Me gustas

Poema traído por la musa, que inspira cuando uno menos lo espera :)

Me gustas

Yo tengo mala suerte,
o tengo malos gustos,
me gusta el imposible,
me gusta el lejano,
me gusta el desconocido,
me gusta el olvidado,
me gusta el que no me quiere,
me gusta el que no me conoce,
me gusta el que no está cerca,
me gusta el que es imposible.

¿Por qué me gusta gustar dificultades?
me gustas mucho,
me gustas realmente,
me gusta que te guste que yo te guste,
me gusta tu risa, tu llanto y tu enfado
pero tú no me gustas mi gusto,
dices que no puedo gustarte
porque hay orden para gustar,
porque hay conexión para gustar,
porque hay relación para gustar,
pero no es tan difícil
ni tan ordenado,
para ti gustar no es cosa de que te gusto,
y para mi gustar es  cosa de que me gustas
pero entre el orden que das
simplemente no te gusto
y es por ordenar las cosas
que dices que no te gusto.

Pero entonces otra vez me digo,
que yo tengo mala suerte…
¿O  es acaso
que tengo malos gustos?

viernes, 6 de junio de 2014

Noche intranquila


Quieres jugar conmigo, lo sé,
dejaré que juegues un poco solamente
yo quiero entretenerme primero.
¿Deseas jugar primero?
Veo que no sabes que ya empecé el juego,
lo comencé anhelando tus besos,
recorriendo tus silencios
guardando tus lágrimas secas
esas que nunca derramas en ojos ajenos

Me volteo y veo tu espalda,
me volteo a ver mi propia pared,
me volteo y veo el vacío,
me volteo y veo el todo.

¿Quieres dejar de jugar conmigo?
¿Quiero yo dejar que dejes de jugar?

Las sábanas se enredan en mis pies
y mis piernas se enredan en las tuyas.
Dime, ¿Cuánto tiempo más?
veo que no he notado que el tiempo no pasa,
que nos quedamos igual,
que no hay retroceso ni avance,
que no hay nada.

Me giro, mi espalda espera su peso,
me giro, mi cintura espera su brazo,
me giro, mis piernas se enredan entre las sábanas,
me giro, mis pechos se acomodan al peso de mi ser.

¿Qué quiero saber? ¿Qué espero saber?
Es esta otra noche intranquila nada más,
ya sé que quiero, ya sé que puedo esperar.

¿Quieres jugar conmigo?
Vamos juega que yo ya terminé esta ronda hace un rato,
juega, que ahora tengo la mente nublada.
Aprovecha que no quiero saber,
que no quiero meditar este juego
que no quiero pensar.

Me volteo, me giro y me quedo ahí,
cierro los ojos y veo lo mismo que al abrirlos,
La oscuridad de una noche intranquila,
otra más para mis manos vacías.

lunes, 2 de junio de 2014

Desesperación

Iniciando el mes de Junio con un poema, gracias por su tiempo de lectura n,n


Desesperación

De arriba abajo se agita mi pecho,
mira cómo se mueve.

Lento, lento mis ojos se entre abren,
mira cómo se quedan quietos y secos.

Me desespero,
mi corazón quiere subir por  el esófago
lanzarse de mi boca al piso,
caer y dejar un manchón.

Me desespero,
quiero matarte y matarme contigo
dormidos sobre un manto de rosas sin flor.

Me desespero,
quiero decirte lo que no puedo
quebrarme en llanto, en risa.

Me desespero,
deseo lo indeseable
sueño lo prohibido.

Me desespero,
me niego a lo que siento
pretendo entender lo que niego.

Me desespero,
intento saber el futuro
comprender el pasado
y tan solo,
me desespero.

sábado, 17 de mayo de 2014

Fiesta

Un cuento que nace de mano de Soda Estereo, la música siempre me inspira de maneras insospechadas, algo de recuerdos y de fantasía, espero les guste n_n

Fiesta

Ella le vio desde el otro extremo del salón, sus manos se arremolinaron sobre sus rodillas arrugando un poco el vestido de seda color lila que traía, estaba demasiado ansiosa y nerviosa con catorce años esas cosas suceden, logrando con ello no poder pedirle bailaran juntos y con nervios se fue del ruido viendo al chico que le gustaba irse a bailar lejos en entre el resto.

Se levantó pasando entre los chicos y chicas que bailaban, las luces del lugar se habían ido repentinamente llenando al ambiente de rock y fue a la sala que tenía todas las mesas centradas formando una gran fila, en ella los manteles y las snack, tomó un vaso plástico sin notar que estaba roto y al llenarle de bebida su vestido se manchó. Dejó caer el vaso que al dar un saltito contra el suelo salpicó a sus medias el resto de la poca bebida que tenía en su interior, su mundo se quebró ¡ahora lucia horrible!, salió a prisas al baño pasando por las canchas, corriendo por el pasillo. Al entrar había agua en el piso que por la entrada y salida de chicas había generado un pequeño barrial, sus pies se deslizaron al compás del rock del salón  y su mundo se giró al caer de sentaderas al piso húmedo, dos chicas que la vieron la ayudaron a levantar y una tercera que iba de salida se detuvo a ayudarla en limpiar su vestido lila que ahora tenía manchones en forma de bebida, barro y un peso extra de agua. Agradeció a las desconocidas y se quedó mirando al espejo, se vio despeinada y con agua hizo lo que pudo para arreglar su melena, se acomodó un cintillo que traía y que misteriosamente igual había sido manchado por el barro, dio un suspiro a su vestido sucio y dio pasos con cuidado al salir, el frio que ya sentía le ayudo a volver a la sala por un chal de lana fina que traía. Algunos chicos en el lugar la miraron de pies  a cabeza, nadie preguntó nada pero sus miradas pesaban duro.

Desanimada salió y se quedó en una banca en el jardín principal, cerca de las canchas.

Las fiestas del colegio eran siempre iguales, pocas veces las disfrutaba pero el rock sonaba tan pegajoso que sin querer comenzó a corear al cantante, cada vez más alto, cada vez más fuerte y desde su asiento alejado de la luz su voz resonaba por los oscuros pasillos que se formaban en la noche. Se sentía alegre de conocer el tema, realmente le gustaba cantar “De música ligera”  cerró sus ojos meneando su cabeza de lado a lado y su melena peinada a base de agua se esponjó, seguía el ritmo con los pies y con su cuerpo. El frio del entorno no importaba y casi olvidaba que su vestido estaba sucio, se sonrió contenta y cuando se entregaba a aquella sensación una mano le tomo la suya y le puso de pie.

Su sorpresa fue enorme al ver a un chico alto frente a ella que le tomaba para bailar en ese lugar alejado, este le sonrió y le dijo que le escuchó cantar, ella se sonrojó  y enmudeció al escuchar que este le decía que la vio bailar allí sentada, y se sonrojó más al tenerlo de frente y ver que el chico le insistía en bailar el tema que iba a mitad. Se miró, intentó detenerlo para enseñarle lo sucio de su vestido no quería que se avergonzara, no quería sentir más pena por la fallida fiesta, intentó decirle que estaba “fea” sin embargo no supo cómo pero sus pies le llevaron con el chico por el camino hacia el interior del salón y dejando su cuerpo libre del chal de lana movió sus hombros y su cuerpo ignorando el rubor de su cara y lo sucio de su ropa. El joven frente suyo la había invitado a ese momento y olvidando al chico que había querido invitar se sonrió aún ruborizada entregándose al momento de diversión descubriendo rubor en el chico que la había invitado.  
¿Cuánto le había costado dar con ella y tomar el valor de bailar? Se sonrió con el descubrimiento y decidió olvidarse del peso extra de su vestido mojado al parecer ni tan fea, ni tan sucia estaba como para no dejarse divertir.


Fin




domingo, 11 de mayo de 2014

Ánima

Este cuento corto nació de la mano del tema en piano de  Erik Satie,  Gnossienne Nº 1, 2, 3 y 4 dejo el audio al final del texto  por si gustan lean este corto cuento con acompañamiento.

Ánima

Es simple vernos, besarnos, recordarnos. Lo que no es simple es alejarnos pero lo hacemos, lo hicimos y cada día más nos alejamos. Hoy me mezo en el columpio del parque de frente y veo donde jugábamos a querernos. Todo sigue igual solo yo he cambiado, mi pelo es más largo, mis ojos más cansados. Recuerdo bien cuando nos conocimos en ese mismo lugar, que mis ojos ven ahora, una estrecha puerta, una alargada casa, dos ventanas a cada lado y  una cerca hacia la izquierda, hacia la derecha otra casa totalmente pareada a esta. La cerca tiene el mismo color que le di mientras vivía allí, cuando la pinté de nácar y no pensé durase tanto. Me asomé por sobre la cerca y me robaste un beso que no esperaba ¿De dónde venías a robarme los besos? Aún no lo sé pero me robaste muchos y yo te presté otros. Allí en esa alargada puerta que ahora miro con desgano entrelazamos los dedos, nos miramos fijo y nos dijimos lo que en ese momento fueron verdades.

¿Por qué? Es la pregunta de siempre ¿por qué no me lograrás querer más? eso fue lo que dijiste, que no podías quererme más, que ya me dejabas ir y luego te fuiste, me dejaste anidando esperanzas en susurros.

Mi cabello está más largo y ha pasado el tiempo, mi ropa es diferente a la del resto y alguna cosa que me gustaba ya no gusta más, pero al pasar por aquí te recuerdo y al recordarte vienes como aire fresco a mi mente, me desnudas con una sonrisa y me haces creer que puedas quererme más de lo que lentamente dejas de quererme. Venía caminando por aquí viendo que ahora está este parque con juegos y columpios y fue cuando me senté, y al mecerme lo vi. Nuestro lugar de encuentro y despedida.

¿Dónde te fuiste y por qué me dejaste? Me pregunto otra vez como cuando nuestras vidas se separaron.
Doy un  suspiro a los recuerdos, me sonrío un poco por los buenos momentos y me amargo por los malos. Cuanto quisiera decirte ahora que… doy un suspiro el columpio deja una sombra solitaria que se mueve, sus cuerdas danzan, su silla se mantiene jugando y el viento mueve el asiento vacío a su lado. Ha pasado el tiempo, las hojas ya se han marchado. Paso otra vez por este lugar, la cerca ya no existe, la casa es de un rosa pálido ya no sé cuánto tiempo ha pasado solo sé que regreso aquí a recodar y a preguntarme.

¿Por qué me dejaste? ¿Cuándo volverás? Me pregunto una última vez, esperando no volver a pasar por allí hasta otro año más. Miro al parque desgastado ahora por el tiempo, los columpios antes nuevos ahora están oxidados ¿Cuándo volveré? ¿Cuánto tiempo ha pasado? Me pregunto, ahora mi cabello se mece con el viento pero no veo su sombra, más no la veo desde que te fuiste y me siento al columpio a esperar te sentaras a mi lado, entonces me esfumo y me pierdo.

Los columpios se mueven solos en una danza con el viento, sus sombras se mueven jugando con las hojas de otoño y mi imagen se borra otra vez antes de poder verte llegar a esa casa, antes de saber que no te fuiste, antes de darme cuenta que quien se fue, hace ya mucho, fui yo.

Fin



miércoles, 7 de mayo de 2014

Somos extraños

Un cuento de 538 palabras con el que participé el año 2012 en el concurso "Hazla Corta" de la Universidad de la Serena.

Somos extraños

Sobre mi sofá me recosté cansada, la jornada había sido dura aquel día. Miré nuestra fotografía en la mesita de centro, esa donde sonreíamos y la puse boca abajo en la misma, hace tres días te he echado del departamento y no creo que vuelvas. Éramos como de dos pueblos distintos y fue gradual… fue gradual, yo con mis clases de párvulo y tú con las tuyas de derecho. Un día ambos nos sentamos y nos reímos de lo gradual que había sido, al otro día nos pusimos de pie y nos peleamos, al otro día te pedí que te fueras del departamento y hoy me siento en mi sofá a fumarme un cigarrillo, una mala costumbre que aprendí de ti y a pensar una vez más en que viviendo juntos, éramos de lugares tan distintos.

En el supermercado tomé una caja de leche con saborizante a vainilla, sé que le encantan estas cosas, pero ahora solo la cojo por costumbre y la llevo en mi carro pienso en qué hará ella, debe pensar… no lo sé es que somos como de dos pueblos tan distintos. Miro en mi interior recordando con cada pasillo de este lugar cómo fue, fue tan gradual, yo con mis clases de derecho y tú con tus clases de párvulo, un día nos sentamos y te ofrecí café mientras bebía mi cerveza, al día siguiente nos peleamos mientras tu disparabas desde el baño yo ordenaba mis disparos desde la sala, al otro día acepté tu petición, y hoy paseo solo por los pasillos del supermercado mirando que en mi carro llevo sólo cosas que a ti te gustan y lo comienzo a vaciar y pienso una vez más, éramos de lugares tan distintos.

Considerar una separación tan abrupta no era de ninguno de los dos un pensamiento diario, considerar dejarnos de lado por falta de tiempo tampoco, pero considerar reencontrarnos semanas después fue mutuo. Ambos nos encontramos en el pasillo del departamento, yo iba y él iba. Nos sonreímos, seguramente pensamos lo mismo, aunque seamos de lugares tan distintos sabemos encontrarnos en los mismos lugares de siempre, compartimos una tarde como aquella de la fotografía que hace semanas estaba boca abajo en la mesita de centro de la sala, nos reíamos esa tarde como cuando íbamos juntos de compras al supermercado, pero somos de mundos…

Después de aquella tarde todo siguió regular, nos visitamos, ella en mi departamento, yo en el suyo. Intercambiamos risas e historias de esas dos semanas, tocaba sus sentimientos de vez en cuando y ella mis recuerdos, muchos años juntos, muchos.

Éramos extraños pero gracias a esa pelea nos reencontramos, quizás un par de años después. Nadie sabe si hubiese sido mejor antes.  

Yo dejé de fumar, él dejo de fumar. Yo cuido niños, él cuida a sus clientes.
Hoy nos vemos en esa vieja foto y nos reímos, ahora no es mi departamento, no es el de él.

Yo dejé de fumar, ella dejó de fumar. Yo cuido a mis clientes, ella cuida niños. Hoy vivimos juntos y en la sala de nuestra casa está esa vieja foto donde sonreímos como ahora. 

Al parecer ambos somos de lugares muy extraños, pero somos iguales, igualmente de lugares distintos.

Fin

domingo, 4 de mayo de 2014

Amarres invisibles


Esas rayas invisibles que hay en la vida,
esas líneas impasables,
esos muros falsos que nos ponemos,
para evitar acciones.
Esas líneas que nos marcan un espacio
entre lo que podemos y lo que queremos,
¿Qué queremos?
cuando hay tantas líneas invisibles
¿Qué podemos querer?
cuando hay tantos límites
¿Qué deseamos tener?
cuando nos imponemos líneas
¿Qué obtenemos?
cuando mantenemos a rayas sentimientos y emociones,
cuando contentemos pensamientos,
cuando negamos palabras que queríamos decir,
cuando el otro esperaba escucharlas.
¿Qué ganamos con tantas líneas invisibles?
¿Con tantas rayas?
¿Con tantas leyes que no existen?
Logramos no decir nada,
logramos callar, anudar el pecho,
evitar sentimientos,
¡Negar emociones!
Mantener orden, un efímero orden.
esas líneas que anudan al alma
que nos quitan oportunidades de desahogo
momentos de magia,
de risas o de llantos.
¿Cómo podemos mantener las líneas?
¿Por qué nos amarramos a ellas?
¿Qué dolor más grande queremos evitar?
¿Qué alegría más grande nos queremos negar?
Rayas invisibles pero fuertes
líneas inexistentes que son muros tan altos
que nadie pueda atravesar.
excepto, excepto hablando… a las líneas
gritando a las rayas,
gritando lo que las rayas evitan,
excepto…
Ay, ay esas rayas…

Ay, ay esas líneas invisibles.

viernes, 2 de mayo de 2014

Infinito

Un cuento corto rescatado de mi anterior blog, con  un dibujo que hice en paint ;)

Infinito

- ¿Quieres decirle algo?
- No – dijo él casi de manera brusca, ella hizo una mueca y se sentó sobre la gravilla acomodando al instante su cabello que caía cerca de su cara, tras su oreja. El uso de gravilla había sido útil para reemplazar el pasto, en ese ahora viejo parque tatuado por grafitis y suciedad. Ella dio un suspiro seguido de un gesto.
- Yo lo puedo ver… sé que no me crees, pero te quiere dec…
- Ya déjame en paz, ¿quieres? – dijo él poniéndose de pie y dándole una mirada de manera despectiva – ¿qué ves fantasmas? ¿Espíritus? Bah… - Llevó sus manos a los bolsillos del canguro que tenía puesto y dio un par de pasos entre la suciedad  del lugar alejándose, pero manteniéndose lo suficientemente cerca para poder escucharla.
La chica arregló su cabello nuevamente, lo cortaría pensó, traerlo largo a veces incomodaba y miró hacia un punto en donde no había nada más que escombros, suciedad y escaleras.
- No me quiere escuchar… ¿Cómo quieres que se lo diga? Ya ni él me cree, estoy harta de eso y de esto… No es cierto, solo yo puedo verte, escucharte, sabes, ya me cansé, tan solo vete – dijo moviendo sus manos en el aire – vete, vete que no te quiero cerca ya déjame en paz.
El hombre que solo ella pudo ver dio media sonrisa y desapareció  tras un pestañeo, había insistido demasiado en ese mensaje pero ella sabía que no le creerían, nunca le habían creído, nunca le creían y ese nunca era tan grande e infinito que para que seguir intentando.
Apoyó sus codos en sus rodillas acostando su mentón en sus manos mirando al joven que movía la gravilla con sus zapatillas y viendo tras él el humo que se levantaba tras las explosiones  ocurridas horas antes.
- ¿Vamos a comer? – dijo él repentinamente en voz alta pateando el suelo y sin dirigirle la mirada.
- No – dijo ella secamente
- Ándate a la mierda – respondió sin fuerza ni ánimos
- Ya estamos allí – él volteó a darle una mirada pesada y dio pasos cansados hasta ella quien solo levantó la mirada conteniendo una sonrisa. Él hizo una mueca, casi le hubiera creído su seriedad anterior de no ser que sus labios decían otra cosa, sonrió sentándose a su lado.
- Dime que quiere.
- ¿Eso significa que me crees? – ella se puso de pie para míralo mejor.
- No.
- ¿Quieres decirle algo?
- No – dijo él casi de manera brusca, ella hizo una mueca y se sentó sobre la gravilla acomodando al instante su cabello que caía cerca de su cara, tras su oreja. El uso de gravilla había sido útil para reemplazar el pasto, en ese ahora viejo parque tatuado por grafitis y suciedad. Ella dio un suspiro seguido de un gesto.
- Yo lo puedo ver… sé que no me crees, pero te quiere dec…
- Ya déjame en paz, ¿quieres? – dijo él poniéndose de pie y dándole una mirada de manera despectiva – ¿qué ves fantasmas? ¿Espíritus? Bah… - Llevó sus manos a los bolsillos del canguro que tenía puesto y dio un par de pasos entre la suciedad  del lugar alejándose, pero manteniéndose lo suficientemente cerca para poder escucharla.
La chica arregló su cabello nuevamente, lo cortaría pensó, traerlo largo a veces incomodaba y miró hacia un punto en donde no había nada más que escombros, suciedad y escaleras.
- No me quiere escuchar… ¿Cómo quieres que se lo diga? Ya ni él me cree, estoy harta de eso y de esto… No es cierto, solo yo puedo verte, escucharte sabes, ya me cansé, tan solo vete – dijo moviendo sus manos en el aire – vete, vete que no te quiero cerca ya déjame en paz.
El hombre que solo ella pudo ver dio media sonrisa y desapareció tras un pestañeo, había insistido demasiado en ese mensaje pero ella sabía que no le creerían, nunca le habían creído, nunca le creían y ese nunca era tan grande e infinito que para que seguir intentando.
Apoyó sus codos en sus rodillas acostando su mentón en sus manos mirando al joven que movía la gravilla con sus zapatillas y viendo tras él el humo que se levantaba tras las explosiones  ocurridas horas antes.
- ¿Vamos a comer? – dijo él repentinamente en voz alta pateando el suelo y sin dirigirle la mirada.
- No – dijo ella secamente
- Ándate a la mierda – respondió sin fuerza ni ánimos
- Ya estamos allí – él volteó a darle una mirada pesada y dio pasos cansados hasta ella quien solo levantó la mirada conteniendo una sonrisa. Él hizo una mueca, casi le hubiera creído su seriedad anterior de no ser que sus labios decían otra cosa, sonrió sentándose a su lado.
- Dime que quiere.
- ¿Eso significa que me crees? – ella se puso de pie para míralo mejor.
- No.
- ¿Quieres decirle algo?
- No…




jueves, 1 de mayo de 2014

Un lugar seguro


Quiero un abrazo, pero no cualquiera.
Un abrazo apretado, muy apretado
de esos donde uno hunde la cabeza en el cuerpo del otro
intentado ocultarse de la luz,
de esos donde uno intenta quedar impregnado
en el aroma del otro,
un abrazo de esos
que te dejan con ganas de besar la ropa del otro,
un abrazo donde mi cara descubra en tu cuello
un lugar de descanso ,
un abrazo infinito, eterno,
un abrazo de amor.


domingo, 27 de abril de 2014

Lágrimas

Un poema que escribí con lágrimas, esas que a veces forman parte de la vida y que regresan cuando menos esperas.

Llorar

Y lloré y lloré y lloré un mar,
un infinito  y crudo mar
y lloré por ti
y lloré por que no lloras
y lloré y lloré
por mi soledad
  por mi infortunio.
Y lloré y lloro
y a cada lágrima
una letra.
Y lloré y lloro
por soñar
por ser quien soy
por sentirme tan vacía y tan sola
y lloro por no entender
y quiero estar vacía y quiero estar sola.
Y lloro, lloro y lloré
y no por él  sino por ti
y lloro, lloro y lloro
y pienso en tu cara dispersa y me doy cuenta
lo inútil que se ha vuelto quererte
y veo que se ha creado un descontrol en mi alma
y siento que me he enamorado
y lloro, lloro por ello, lloro por ti
lloro para ti.
Y lloro, lloro, lloro por sentir
y veo  y me veo llorar
y veo como oculto todo tan bien
y lloro, lloro a mi capacidad de mentir
 a mi capacidad de ocultar…

Y lloro, lloro un mar y un cielo. 

viernes, 25 de abril de 2014

Sobre sueños

Algo de realidad, algo de recuerdos, algo de inventos, algo de sueños los ingredientes necesarios para dar inicio a mis cuentos cortos :) o lo que intento... 




Sobre sueños

Ella lo miró recostado a su lado y se dio una sonrisa cálida que él no miraba, en realidad le miraba poco o poco lograba ella captar su mirada perdida entre tanto pensamiento, pero ahora ella lo miraba. Se habían lanzado sobre el pasto medio verde, medio seco, medio pisado por la gente buscando descanso a la corta caminata anteriormente dada y aprovechando el soleado día. Los árboles se mecían sobre ellos, no sus hojas, no era el viento eran ellos que bailaban y ella que volaba, volaba queriendo abrazarlo, volaba imaginado juguetear con él, volaba soñando que él la amaba incondicionalmente. Soñaba y entre sus sueños despierta siempre despertaba a otro sueño.

Sus deseos eran sus imposibles y su sonrisa cálida se doblaba para dejar de mirarlo, fijaba ahora sus ojos en los espacios que hay entre las hojas, estaba tan cerca, tan cerca pero seguía tan, tan lejos. Él no decía nada a lo que ella le conversaba, hablaba poco, realmente hablaba muy poco, ella sin embargo hablaba mucho, demasiado quizá.

Un silencio los rodeo ¿Qué piensas? Se preguntó ella mirándolo por el rabillo del ojo, él parecía tan sereno, tan silencioso a pesar de estar rodeados de las risas de niños que jugaban en aquel parque. ¿En quién piensas? Pensó cerrando los ojos con dolor y fuerza, quizá teniéndolos cerrados podría saber sus silencios, pero su mente era fugáz y solo le hizo soñar, soñar como siempre soñaba al dormir, soñar como había hecho tantos años despierta. Mas aquella agonía del sueño lúcido le mantenía condenada por siempre al momento del abrir los ojos y vivir la lejana realidad del sueño donde ellos no eran ellos, donde ella era tan solo un yo, en donde el desear besarlo y abrazarlo era parte de un mundo ficticio lejano de la amistad que poseían.

Entonces se estremeció al sentir la cabeza de él apoyarse en su hombro ¿Qué significaba? ¿Siquiera significaba algo?  Quizá no era nada más que decir, “aquí estoy” o quizá simplemente no era nada más que su gesto de querer acomodarse en ella, y nuevamente despertó del sueño y cayó a la realidad de que su apoyo era solo eso, apoyarse, de que era solo una manera silenciosa de hablar y decir algo que no se comprendía del todo. Sonrió resignada, esa sonrisa leve que sale de la comisura diciendo “está bien” diciendo “esta es la realidad” diciendo “deja los sueños para cuando duermas” y disfrutó el breve momento de cercanía, de verlo respirar de escucharlo por un momento decirle que con ella se sentía en paz. Respiró intensamente el breve instante de necesidad del otro pues sabía que esa necesidad no era real, que esa necesidad de él no era tal, que esa necesidad de verla, de tocarla, de saber de su persona solo era una necesidad de ella y de nadie más.

Nuevamente se sintió vacía como tantos años y torpe.

Se había puesto su vestido rosa pálido esperando que él la encontrase bonita, se había perfumado con ese perfume único que usaba solo para ciertas ocasiones esperando que él lo sintiera al besar su mejilla, se había maquillado muy levemente pero otra vez había supuesto sus acciones de manera onírica. Había soñado mientras sonreía al espejo mirando que ropa usar, había soñado mientras imaginaba el encuentro, había soñado la noche anterior y durante el día previo a verse, había soñado y siempre soñaba pero ahora sabía que los sueños son de cuando duermes y que solo dormida se podía permitir soñar.

Dio un suspiro de agonía, otra vez soledad, otra vez decepción de ella misma, otra vez ese pensar en lo idiota de la situación, otra vez todo por soñar despierta.

Lo miró brevemente y él tomó su mano, ambos se dieron un apretón y el tiempo se quedó ahí entre sus dedos que luego se relajaron para quedar cruzados. Su celular sonó llamando a la realidad, ese era el final del sueño un despertar brusco por aquella canción y pronto sus manos se soltaron, él se alejó de su hombro y contestó con sus cortas palabras de siempre, y ella vio como despertaba al verle hablar con su ella. Vio como el sueño tan solo era nada, como la situación de ese instante no era más que la realidad.

Se sentó en pasto, lo miró y sin que él viera su rostro le dedicó un último pensamiento y despertó de su sueño.

Fin

jueves, 24 de abril de 2014

¡Saludos!

Iniciando mi nuevo Blog, el otro es parte de "cenizas y lágrimas" y con que cosa  podría iniciar mejor que con algo de escritura.

Aquí espero compartir poemas, escritos, y cuentos. Espero guste a quien pase a leer.

Esto es algo que nació, como suelen nacer ciertos escritos míos, absolutamente de la nada. Una amiga me comentó encajaba perfecto en un estilo al parecer el del Mundo Absurdo, pero me recomendó no meterme a fondo con saber demasiado de que va ya que es posible que inconscientemente me estructure y me dejen de nacer las corrientes de conciencia e incoherencias coherentes que me nacen... coherentes para mi, claro.

Y esto es pues lo que escribí y que es parte de lo que pienso y tengo en mi cabeza y cosas extras que fluyen de mis dedos al teclado.

Entonces iba así, como caminando y me vio un libro que venía del espacio y ¡Manzanas! que estaba en la calle sobre la cama, y era una hermosa espalda la que veía en su frente al computador del escritorio en donde dejó la nube que era un vestido precioso, no te imaginas, con unos rombos de universo extenso e infinito que quería un beso en las frutas de la cesta del globo aerostático que se enfermaba de puta madre cuando venían las heladas, sobre el camisón que dejaba ver sus curvas de impresión y Hola en los vectores de un tiempo soleado de comic y hojas muchos ojos todos azules, café, gris los autos y pastillas que tomaba a medias cuando era temprano con sueño y pensando que mientras mente trocito de taza de té en tinta con pan y peces en el ¡Rayos! insomnio de la mente con sémola lágrima, soleado el placer del futuro pobre incierto... face no debería preguntar que ando pensando xD.




PD: Aún tengo que actualizar el fondo y las plantillas de esto ;p