viernes, 26 de mayo de 2017

Estar en casa me vuelve más casera

Hoy tengo autoescuela, pero no quiero ir, ya no quiero aprender a conducir, ya vi que puedo y ya está. Además de eso me duelen muchos los brazos, omóplatos, rodilla y me estoy ganando un estrés rico rico.

Pero además de eso hoy me he dado cuenta de un extra que desconocía, hoy pensé:
Si no fuera al curso podría hacer algunas cosas de la casa que no he hecho, como lavar la ropa, hoy el día hace bueno podría no usar la secadora.
Podría hacer la cama temprano y ponerme a diseñar o buscar trabajo.
Podría colorear ese dibujo que hace días que quiero subir al facebook
Podría arreglar el portafolio como tengo en mi mente
Podría lavar los platos y podría...

Ahí me quedé.

Mis mayores pensamientos de quedarme era hacer cosas de casa, mezclados con trabajo diseñil que podría no hacerse en casa y en un momento me he dado cuenta cuán casera me he vuelto.

No me gusta estar encerrada todo el día en casa, pero si me gusta estar en casa gran parte del día. Intento salir cada día a pasear con mi esposo cuando llega del trabajo y si él no está salgo a hacer las comprar y quizá a dar un paseo. No me da miedo salir, ni fobia lo cual es bueno. Pero es rico estar en casa. Además si estoy aquí puedo hacer ciertas tareas, pero, ¿porqué no hacer otras cosas que no son de casa fuera de esta?

Aquí sigo cuando podría, quizá, salir afuera a atrabajar. 
Por que en efecto sí hago otras cosas además de quehaceres. Diseño, dibujo, hago ejercicio (que son cosas que mínimo son dos horas cada una)  pero las hago en casa.

¿Porqué? me he preguntado antes de ponerme a escribir esto.

¿Porque me cuesta salir de casa aunque quiera? y la primera respuesta es que me gana la comodidad de quedarme aquí, me gana alguna excusa, me gana el frío, me gana el calor, me gana mirar por la ventana y encontrar la ciudad sumamente aburrida como para querer salir.


Quiero que cambie mi estado de estar en casa, pero no quiero que cambie.

Es así la dualidad que me genera el pensamiento de querer estar menos en casa, ese lugar cómodo donde puedes ponerte la ropa que quieras, cantar a vozarrón, comer una fruta, tirarte en la cama y algo muy importante, ir al baño cuando quieras. Sin embargo hay algo más importante aún, la paz mental de no tener a gente extraña cerca tuyo.

Salir implica un pequeño ritual de hacer un bolso y elegir el indicado. Llevar lo que piensas vas a usar y lo que quizás vayas a usar. Agregar al bolso los extras de comida y bebida si da el caso y pensar o preparar el lugar al que ir. 

Y además tener en cuenta que vas a estar rodeada de gente sea directa o indirectamente,  y si no te gusta que alguien esté intentando mirar qué haces en tu notebook, el pensar que hay que salir y buscar ese sitio donde nadie te moleste, es complicado. Además de que hay que mantener la concentración. 

Sin embargo pese a estos puntos soy consciente de que es complicado para mi. Imagino que a alguien más no les significará tanto el plantearse salir a trabajar fuera de casa cosas que puedas trabajar en casa.

Imagino que a otros les suda que haya más gente al rededor si están trabajando en su notebook.

Imagino que en algún momento haré mi bolso y saldré.

Pero entonces vuelvo a la casa y a ver lo cómoda que es, el tener buen internet, el tener mi espacio.

Simplemente se me hace complicado y lentamente la casa me vuelve más casera.








domingo, 23 de abril de 2017

13 life reasons is strange why

Post sobre cosas que no me gustaron de la serie, eso no significa que haya cosas que me gusten pero ahora sólo quiero escribir las que no.

13RW me gustó, no la recomendaría a nadie, pese a que me gustó. Pero para recomendarla tendrías que conocer bien a la persona, a nivel profundidades del abismo. Saber bien de sus experiencias de vida, saber qué le ha pasado, que no, saber tanto como si supieras de ti mism@ uno no sabe el nivel de sensibilidad que tiene el otro frente a todo, en el universo.

Principalmente por ello no la recomiendo, y por tener peros que la verdad me dejan ese sabor desagradable que mencionaré a continuación.

A nivel de dirección de arte creo que le se excedieron con el tema musical y que en varios momentos no ambientó bien lo que sucedía o daba una falta impresión de “final de temporada pero no”.

A nivel historia pues:

1_ Un final abierto, pese a que podía cerrarse, o al menos no dejar abiertas sub historias de los personajes donde uno se pregunta ¿y esté que le pasará? Si sólo se deja abierto el tema judicial, escolar  y la ola enorme que eso generaba pues todavía me parece bien, sin problema.

2_ El mal tratamiento a las enfermedades mentales. Clay, el protagonista, tiene alucinaciones visuales complejas y fuertes. En algún momento sus padres enseñan que toma pastillas pero ¿tiene esquizofrenia? ¿está o estuvo en algún tipo de tratamiento? ¿es por ello que su forma su personalidad es más introvertida? ¿o todo esto es producto del estrés? Y de ser así ¿por qué no se explica? Dudas, todas las dudas… y  de repente se sana de la nada.

3_ Sobre el mismo tema pero con la protagonista, Hanna, quien además del bullying sufrido ella desarrolló una fuerte depresión que la llevó al suicidio pero ¿por qué no se menciona la palabra depresión? ¿Por qué no se explica el desarrolló esta enfermedad?  ¿por qué su familia no ve que tuviera falta de apetito, descuido personal o falta de higiene? Teniendo en cuenta que es la segunda enfermedad mental más incapacitante en cuento a nivel social significa. ¿Por qué sus padres no vieron que su calidad de vida decaía siendo hija única? ¿Qué mierdas hacían los fines de semana libres con su hija cuando la veían?

4_ Cada capítulo me recuerda a Life is Strange, en todo, es decir en cualquier momento veré a Cloe y Max pasar en la camioneta al lado de Clay que va en bicicleta. El tema del bullying, el tema del abuso, el tema de la muerte, así mucho muy fuerte. Me decía Life is Strange en todos lados.
Sólo mirar estas capturas.



Es una serie mejorable sí, repetible para ver esas mejoras No.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Nos estamos muriendo

Quisiera que fuéramos eternos, pero nos morimos todos los días, a cada segundo, a cada respiro que damos nos vamos muriendo.

Si es así ¿porqué no podemos morir cuando seamos viejos? ¿porqué no todos simplemente mueren de viejos y ya está?

¿Porqué alguien inteligente y con capacidades más allá de las que puede hacer debe morir?

La muerte es injusta

Que bueno sería poder saber del otro incluso cuando ya murió, tener la certeza de saber qué fue de su alma, y que no solo se acabe.

Que divertido son los juegos donde no mueres nunca, donde revives una y otra vez, donde nada se acaba, ni aunque lo desinstales.

¿Qué pasaría si me muero hoy? y ¿Qué sería del ahora si me hubiera muerto hace 7 años atrás?

¿Porqué se me prestó esta vida?

Si dejas de comer bajarás de peso, si bajas de peso estarás delgado, si estás delgado estás enfermo.

¿Porqué hay cosas inevitables como esto?

Y todos los problemas y todos los agobios no son más que nada, nada importa porque te estás muriendo y eso no se va a cambiar con todo lo que hagas en medio.

Supongo que la idea es esa, hacer muchas cosas para vivir ese camino un poco más alegre.

¿Porqué hay que sufrir tanto, despedirse, desaparecer?  ¿Tan poco somos?

Y si no crees en un Dios que venga y te salve, que venga y te perdone, que venga y te diga que todo lo que pasa es por que lo ha decidido para ti ¿a qué recurres?





I'm going to turn up the volume
Till I can't even think














domingo, 10 de enero de 2016

Un salto en los relatos

Me pongo los auriculares y la música fuerte, escucho bien los sonidos en cada cambio de la canción que oigo. Escucho incluso algunas partes que desconocía.

Los pongo algo y pienso que me quedan tres semanas para iniciar un cambio a lo cotidiano.
Se vienen las incertidumbres como cascada encima mío y preguntarme y responderme que no extrañaré algunas cosas.

Subo un poco más el volumen y es que mi hermana habla demasiado fuerte y no la quiero escuchar. Conversa en la sala con mi padre, conversan muchas cosas que no quiero escuchar, sobre mi otra hermana, sobre su esposo, sobre la posibilidad de que este tenga un nuevo trabajo ya que lo han despedido y sobre que su esposa en vez de apoyarlo en que tome el posible trabajo le dice que no sirve para ello.

Es tan absurdo. Tiene dos hijos, si tuviera dos hijos hasta limpiaba el piso... Se come con dinero, se paga con dinero.

Escucho levemente la conversación pues tampoco quiero subir la música más allá de volumen 34, y es que la escucho a ella, sí que habla fuerte.

Cierro un poco los ojos y me voy con la música y pauso la escritura y me vienen a la mente los años de estudio, viviendo en una casa ajena, arrendando una habitación, viviendo allí durante 5 años con personas diferentes.

Se me pasan varios momentos en esa habitación que era lugar de estudio, cocina, dormitorio, sala, comedor, lugar de risas, llantos y visitas. Era un lugar prestado pero mío alguna vez me puse los auriculares así cuando había algún momento que quería olvidarme del mundo.

Quizás sea egoísta pero lo que me pasa ahora no lo extrañaba y dudo extrañarlo, tener que escuchar conversaciones aunque tenga la puerta cerrada, escucharlas tan fuerte que no pueda dormir pues soy algo delicada para dormir con ciertos ruidos y tener que escucharla cuando me cambia el tema musical.

Pienso que viajare en tan solo tres semanas, cambiaré los helados, el calor y las termitas. El agua, el aire, lo seco de todo, el horario, el sol quemante, acariciar a mi perro, las conversaciones que no quiero saber, las cosas de la la familia que me duele enterarme y que no quiero escuchar, se pausará todo, hasta mi música. Escribir a estas horas en mi cama.

Habrá solución a mi incertidumbre y más de esta, habrá lo que veo ahora al cerrar mis ojos y cosas que no logro ver.

Estoy tan nerviosa y escucho música muy fuerte pues no quiero escuchar más que a mi ahora.
Estoy tan ansiosa que se me movió el horario de sueño que me tenía contenta de haber logrado.
Estoy tan feliz que no puedo sacarlo.

Volveré a estar lejos como en esos años de estudio, pero no estaré sola ahora y no tendré tantos miedos.

Ansío verte.

Ya es tarde, ya siento el sueño caer por mis párpados pero no podré dormir aún pues mi hermana y mi padre son volantín sin carrete, hablan por horas y creo que pueden seguir fácilmente otra hora más mientras escucho música en un idioma que no entiendo del todo, el inglés. Podría dormirme escuchando esta música con mis auriculares pero hace tiempo perdí la práctica para que no duela.

Llore un poquito mientras escribía, llorar hace bien... me siento bien y luego que termine de escribir me quedaré mirando el techo escuchando música y dejando de pensar, para concentrarme en lo que oigo.



martes, 5 de enero de 2016

Relato número tres

Conversaciones

Las semanas anteriores a navidad y año nuevo se dio que he tenido que atenderlo al llegar del trabajo. Limpiar la casa, servirle comida, hablarle. El día de año nuevo y los siguientes se dio que conversamos otro poco, ¿con quién conversaba? con mi papá.

Ese día 31 de Diciembre conversamos de varios temas entre el almuerzo y la sobremesa pues estuvimos los dos solos para ello, hablamos de: Problemas familiares con mis hermanas, cosas sobre el viaje a España, cosas sobre el pasado. Fue extraño, también me dijo algunas cosas buenas sobre mi persona que se opacaron al completar la frase con algo negativo argumentando que yo "lo sorprendía".

- Me alegro ver que tienes tus ideas claras, que bueno hija, es que claro Ud es así no más...
- ¿A qué se refiere?
- Así pues peleadora, enojona, llevada a sus ideas, arrebatada. Me gusta que sea fuerte, espero que te soporten jajajajaja
- ah...

Y es en este punto que pienso dos cosas: responder o no responder.

Si respondo me llevaré un mal rato.
Si no respondo evitaré problemas. Además ese día ya estaba bastante malo.

Al no responder puteo mucho mentalmente sabiendo que si le doy un contra se pondrá más antipático y le daré razón de "ser llevada a mis ideas"(teniendo en cuenta lo negativo de tener ideas propias)

Pues claro una mujer sumisa y callada es una mujer correcta, una mujer que dice lo que piensa es llevada a sus ideas, es explosiva y es arrebatada. Sin embargo callar es algo que se me da algunas veces dependiendo si me conviene, otras veces sólo le respondo, por eso igual me tacha de esas maneras.

Omitiendo todo y cambiando un poco el tema seguimos conversando.

- Esta semana me ha demostrado que puede hacer bien sus cosas
- ¿cómo que cosas se refiere?
- Yo llegaba y me tenía el tecito y estaba limpio, las cosas. Como su mamá no está (mi mamá había estado en casa de mi hermana ayudándola con el bebe de 1 mes y mi sobrina de 2 años) pues veo que se puede encargar bien de todo. Si mi hija no es lo que yo recordaba.
- Sí, bueno,  hay que hacerlo prefiero ayudar a mi mamá que llega cansada de estar donde mi hermana todo el día. ella necesita una mano.
- Ay si pue hija, así me gusta bien contestadora - lo dice en tono de burla y se ríe.

Y yo mentalmente me digo ¿qué?

Luego hablamos sobre una de mis hermanas y se cambia el tema a lo del viaje a España, sobre papeles, sobre mi novio, sobre cosas que saber. Una de esas cosas:

- Recuerda que allá estarás sola y necesitarás tu espacio para llorar y hacer cosas de mujeres
- ¿Para llorar?
- Si hija, un lugarcito un rinconcito donde llorar y quejarte de las cosas que haces mal y desahogarte.
- emmmm ya?
- Ute sabe , ya es mujer ya, tener un espacio donde irse a llorar. Y luego estar ahí bien firme.
- ....

Escribir esto me da esa sensación de asco raro que sentí cuando me hablaba y es que entre putearlo mentalmente y escuchar que me decía rescatando algo bueno de ello me sentía como una lámpara de aceite y agua. Dentro de las cosas buenas que puedo rescatar de lo que me decía más rescato/recuerdo los momentos de incomodidad en esas palabras que él no ve nada de malo.

Yo no me pregunto porqué no lo ve, no vale la pena.
Tampoco le discuto demasiado sólo cuando veo que es posible.
Tampoco vale mi pena (y problemas para mamá) el disgusto por ello.
Intento no creer lo que me dice de que soy de tal manera, creerle las cosas negativas no valen la pena.
Pero a veces un poquito de eso que te repiten cada tanto se queda ahí.
Intento no dudar de lo que sé de mi.
No vale la pena.





miércoles, 30 de diciembre de 2015

Relato número dos


Ella será… Él será



Tengo cuatro hermanos, un solo hombre. Estábamos en la sala con mis hermanas, diré que son la mayor y la del medio aunque comparta ese lugar con mi hermano, pero para hacer entendible el relato. Mi sobrino aún no nacía (hijo de mi hermana mayor) conversábamos sobre ropa de bebes, cosas que iba a necesitar y otras cosas. Mi sobrina de dos años jugaba en medio con nosotras (hija también de mi hermana mayor) cuando mi hermana del medio dice:

-    Ella es una linda princesa y cuando nazca su hermanito será un deportista.
-    Igual puede ser ella deportista – digo yo
-    No, ella será princesita
-    O hada – dice mi hermana mayor
-     Pero puede ser deportista también.

Insisto y cambia el tema, la verdad no tengo nada en contra de las princesas pues a mi me gustaban de niña aunque no recuerdo querer ser una. 

Pero ya sea que mi sobrina sea princesa, hada o bailarina y mi sobrino deportista, aventurero o investigador siento incomodidad por estas conversaciones.

Es cierto que cuando hablan de ¿qué será de grande? Dicen ambas que quieren que sea Doctora, sobre mi sobrino aún no oigo nada.

No me molesta que sea princesa o hada, pero puede ser deportista, aventurera o dinosaurio. Entonces por pensar así me siento incómoda, creo que estoy en lo correcto, sin embargo la diferencia con ellas me hace sentir rara.

¿Por qué?  Porque veo que pienso diferente y que mi pensamiento no calza con el reflejo de lo que son mis hermanas y de lo que debiera ser ¿o no debiera ser? ¿realmente alguien está mal por pensar en que niña es rosa y niño es azul?

Lo que me trae a recuerdo que la ropa de bebe para niña es cuello con corte circular y la ropa de niño con corte V 

¿Es necesario? entonces vuelve el ¿por qué? que quizás sé pero no logro cuajar del todo. 




lunes, 28 de diciembre de 2015

Relato Número uno


Hola a quien que pase por aquí, hace mucho no publico nada y he venido con estos pequeños relatos que quiero soltar sobre situaciones cotidianas que me agotan y que supongo sólo quiero contarlas y ya para poder entenderlas.

Llevo dos años en casa desde que llegué de estar estudiando fuera siete años, este mes se cumplen esos dos años. Y las cosas cotidianas que antes eran tan regulares o normales, con mi crecimiento personal ya no las veo así.

Quizás exagero y me confunden/molestan cosas que en realidad son comunes, quizás no exagero y he aprendido a ver de otra manera las cosas.




El teléfono suena 


En la sala estamos con mi papá, yo sentada en el comedor, él en el sofá. Miramos la televisión. Voy al baño y a los pocos segundos el teléfono suena.

Y sigue sonando, mi papá está a unos tres pasos del teléfono, le digo desde el baño que conteste y como nadie responde supongo que ya no está en la sala a pesar que el televisor se escucha.

El teléfono suena, entonces oigo que me dice:
- Parece que están llamando - y contesto
- Estoy en el baño.
- Sí, es que es para que contesten.
- Pero estoy en el baño - le digo desde el interior mientras el teléfono suena. Pasan un par de segundos mientras ya me decido a pararme de lo que intenta hacer en el baño y mi papá grita.
- Alguien tiene que contestar.
Salgo del baño con cara de enfado y voy al teléfono el cual justo deja de sonar.

Mi papá ni se inmuta, sigue mirando el televisor.
- ¿Por qué no contestó?  - le digo volviendo al baño
- Ah? qué?
- El teléfono si está ud aquí pue
- Ah no, es que como saliste del baño.
- ufff-

No discuto más y prefiero no entrar al baño, si llaman otra vez es mejor estar atenta.

El teléfono suena, otra vez

Almorzamos, mi papá se sienta al lado del teléfono. Tan justo que ni estirar el brazo debe. Mi mamá que se ha levantado por más arroz está en la cocina, en la mesa quedamos mi hermana  y yo. El teléfono suena.

Ya al primer pitido si estás al lado contestas. Él no lo hace ni lo hará. Mi papá lo deja sonar 
- Papá conteste - digo
- Ah... ¿qué? - con esa respuesta mi hermana ya se está poniendo de pie, yo estoy más cerca que mi hermana me levanto de la mesa y aparece mi mamá a velocidad cósmica de la cocina para contestar. 

Ya ha sonado tres veces y él sigue comiendo como si no escuchara nada. Al colgar me queda la sensación de siempre, ese malestar. 

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Mi papá nunca contesta el teléfono si hay alguna de nosotras, incluso si no hay ninguna. Ya ha pasado que estando él en casa y al llegar con mamá del centro hemos hecho la pregunta de costumbre ¿llamó alguien? y más de una vez a contestado 
- sonó el teléfono pero no contesté a mi me llaman al celular y no había nadie -

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¿Para mi hermana y mi madre es tan común esto?, la respuesta es si.

¿Por qué?, no estoy segura pero puedo pensar que es costumbre. Desde niña que recuerdo que él no contesta el teléfono de casa pues era deber de mi mamá contestar, tomar el recado y decirle.

Pero, ¿por qué?  ummm es difícil responderse una misma.